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flammam veritatis

ASF · Ejercicio fiscal 2020

La ASF observó 38.4 millones de pesos en el subsidio federal de 2020 a la UANL

Estado: Quedó sin aclarar Al cierre del documento oficial, lo observado seguía sin la documentación que se requirió.

Lo que dice el documento

En el ejercicio de los recursos la Universidad Autónoma de Nuevo León registró inobservancias a la normativa, principalmente en materia de servicios personales, adquisiciones y obra pública que generaron un probable daño a la Hacienda Pública Federal por un importe de 38,369.1 miles de pesos, el cual representa el 1.0% de la muestra auditada, de los cuales se recuperaron recursos por 1,629.6 miles de pesos; además quedó un importe pendiente de aclarar por 3,028.7 miles de pesos que representa el 0.1% de la muestra auditada; las observaciones determinadas derivaron en la promoción de las acciones correspondientes.

La Universidad Autónoma de Nuevo León no dispone de un adecuado sistema de control interno que le permita identificar y atender los riesgos que limitan el cumplimiento de los objetivos del programa, la observancia de su normativa y el manejo ordenado, eficiente y transparente de los recursos, lo que incidió en las irregularidades determinadas en la auditoría.

En conclusión, la Universidad Autónoma de Nuevo León no realizó una gestión eficiente y transparente de los recursos del programa, apegada a la normativa que regula su ejercicio y no se cumplieron sus objetivos y metas.

Transcripción íntegra, sin recortes ni añadidos. Puedes cotejarla con la copia que guardamos. El original está en el sitio de ASF.

En 2020 la Universidad Autónoma de Nuevo León recibió 5,734.7 millones de pesos de subsidio federal por el programa U006, Subsidios para Organismos Descentralizados Estatales. La Auditoría Superior de la Federación revisó una muestra de 3,841.7 millones, el 67 por ciento de ese total, y publicó el resultado en la segunda entrega del informe de la Cuenta Pública 2020.

El dictamen está transcrito íntegro arriba. La frase con la que cierra —que la Universidad «no realizó una gestión eficiente y transparente de los recursos»— no es una interpretación de este sitio: es la conclusión firmada del órgano de fiscalización superior del país.

Qué se determinó, en números

De 32 resultados, en 6 no se detectaron irregularidades y 9 los solventó la Universidad antes de que se emitiera el informe. Los 17 restantes derivaron en:

El primero de esos pliegos, el 2020-4-99A6N-19-0218-06-001, presume un daño de 3,516,068.19 pesos por el pago de sueldos superiores al tabulador autorizado en 37 categorías de personal académico, administrativo y técnico.

Lo que la auditoría dice del control interno

La parte menos citada del informe es la más útil para entender por qué este sitio existe. Al evaluar el control interno de la Universidad, la ASF anotó entre las debilidades que la UANL:

Una institución sin mecanismo para recibir una denuncia interna es una institución donde preguntar por escrito y por la vía legal deja de ser una formalidad y se vuelve el único camino disponible.

Qué dice esta auditoría sobre FIME

Poco, y conviene decirlo con precisión en vez de forzarlo.

La Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica aparece una sola vez en las 53 páginas del informe: en el resultado 12, como uno de cinco centros de trabajo incluidos en una muestra de nómina de 2,333 trabajadores, junto con la Dirección de Deportes, la Facultad de Organización Deportiva, la Facultad de Arquitectura y la Facultad de Medicina. De esa muestra quedaron 26 trabajadores cuya colaboración no se acreditó, por un monto de 2,605.00 pesos, y la Universidad presentó después la documentación que solventó lo observado.

Es decir: esta auditoría no señala a FIME. Aparece porque fue parte de una muestra, el monto es marginal y quedó aclarado. Registrarlo así, y no de otro modo, es lo que hace que el resto de esta página se pueda sostener.

Por qué esto importa para las cuotas

El subsidio federal que revisó la ASF es dinero público y por eso se audita. Las cuotas internas que paga cada estudiante son ingreso ordinario de la Universidad conforme al Artículo 4 del Reglamento General de Ingresos y Egresos, pero no las revisa la ASF, porque no son recursos federales.

O sea: sobre la parte del dinero universitario que sí tiene auditor externo, el auditor concluyó que la gestión no fue transparente. Sobre la parte que pagan los estudiantes no hay un dictamen equivalente que consultar. Esa asimetría es, literalmente, lo que este sitio pide corregir.

Este año no está solo. La ASF auditó a la Universidad al menos trece veces entre 2015 y 2024, y el dictamen de 2020 es uno de los seis negativos de esa serie. Los montos de 2015 y 2016 fueron mucho mayores que el de este año. Todo eso, año por año y con el PDF de cada informe, está en la serie completa de auditorías.

Con qué parte de la normativa conecta


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