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flammam veritatis

ASF · Cuentas Públicas 2015–2024

Diez años de auditorías de la ASF a la UANL: qué dijo cada dictamen, año por año

Estado: Verificación abierta El cotejo documental está hecho hasta donde alcanzan las fuentes públicas; falta el dato que permitiría cerrarlo.

Lo que dice el documento

En conclusión, la Universidad Autónoma de Nuevo León no realizó una gestión eficiente y transparente de los recursos del programa, apegada a la normativa que regula su ejercicio.

En conclusión, la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), en general, realizó una gestión razonable de los recursos del programa, excepto por las áreas de oportunidad identificadas para mejorar la eficiencia en el uso de los recursos.

Transcripción íntegra, sin recortes ni añadidos. El original está en el sitio de ASF.

Las dos frases de arriba son dictámenes de la Auditoría Superior de la Federación sobre la misma institución. La primera cierra el informe de la Cuenta Pública 2015; la segunda, el de la Cuenta Pública 2017. Entre una y otra pasaron dos años.

Esta página existe porque casi toda la cobertura sobre las finanzas de la UANL cita una sola auditoría: la del año que convenga al argumento. Nosotros descargamos las trece que localizamos entre 2015 y 2024, leímos el dictamen de cada una y las pusimos juntas. Cada renglón de la tabla enlaza al PDF de la ASF.

La serie completa

Cuenta PúblicaAuditoríaMuestra revisadaProbable daño determinadoDictamen de la ASF
2015216-DS4,082,073.42,298,410.8 (56.3%)No eficiente ni transparente
2015212-DS225,080.0154,504.2 (68.6%)No eficiente ni transparente
2015215-DS104,833.141,294.8No eficiente ni transparente
2015214-DS65,577.015,049.9No eficiente ni transparente
20151139-DS21,316.6664.6No eficiente ni transparente
20161234-DS4,799,999.61,231,087.5 (25.6%)No eficiente ni transparente
2017194-DS4,383,702.1sin pliegosRazonable
2018152-DS407,861.745,188.2 por aclararNo cumplió la normativa
2019140-DS3,091,232.92,080.1 (0.1%)Razonable
2020218-DS3,841,722.638,369.1No eficiente ni transparente
20211291109,367.581,048.2 (74.1%)No eficiente ni transparente
202213456,923,211.5199,874.9 (2.9%)No eficiente ni transparente
202314626,935,798.5149.2, reintegradosRazonable
202414038,210,300.0581,816.8 (7.1%)Razonable, con excepciones

Todas las cifras están en miles de pesos, que es la unidad en que las publica la ASF. Se dejan así a propósito: convertirlas a pesos aquí obligaría a quien coteje a hacer la cuenta al revés. Donde el informe da el porcentaje de la muestra, se incluye.

Lo que la serie sí permite decir

Seis dictámenes negativos y cuatro razonables en diez años. No es una institución que falle siempre ni una que cumpla siempre. Es una que alterna, y eso es un hallazgo, no un matiz.

La frase se repite. «No realizó una gestión eficiente y transparente» aparece, palabra por palabra, en las cinco auditorías de 2015, en la de 2016, en la de 2020 y —con «trasparente» sin la n, tal como está impreso— en la de 2021. En 2022 cambia a «no realizó un ejercicio eficiente y transparente». Ocho veces en ocho documentos distintos, firmados por auditores distintos.

Los montos grandes están al principio, no al final. Los dos mayores probables daños de la serie son de 2015 y 2016: 2,298.4 y 1,231.1 millones de pesos. Juntos superan a todos los demás años sumados.

Hay años buenos y hay que decirlo. 2017, 2019 y 2023 recibieron dictamen razonable. En 2023 el probable daño fue de 149.2 miles de pesos —menos de lo que cuesta un automóvil— y se reintegró completo. Publicamos esos años en su propia página, las auditorías que la UANL sí libró, porque un expediente que solo enseña los años malos no es un expediente.

Lo que la serie NO permite decir

No permite sumar. La tentación obvia es sumar la columna y anunciar una cifra de miles de millones. No lo hacemos y pedimos que nadie lo haga citándonos:

No permite hablar de un desvío. La ASF no dice «desvío». Dice «probable daño a la Hacienda Pública Federal», que es una figura técnica con un procedimiento detrás. Nosotros usamos su palabra.

No dice nada de las cuotas internas. Toda esta serie es sobre gasto federalizado. Las cuotas que paga cada estudiante son ingresos propios de la Universidad y no las audita la ASF, porque no son recursos federales. Ese es justamente el punto que conecta esta página con el resto del sitio: sobre el dinero federal hay trece informes públicos que cualquiera puede descargar; sobre la cuota que se paga en la ventanilla de FIME no hay ninguno.

Una nota sobre las fechas

Los informes individuales de la ASF casi nunca traen impresa la fecha en que se emitió el dictamen. La única excepción de esta serie es la auditoría forense de 2018, que sí la declara: 24 de enero de 2020.

Para las demás, la fecha que aparece en la ficha de cada página es la fecha de entrega del informe al Congreso de la Unión, que la Constitución fija en el 30 de junio, el 31 de octubre y el 20 de febrero según la entrega. No es un dato que hayamos deducido del contenido: es la fecha en que ese informe se volvió público.

Se explica aquí porque es el tipo de detalle que, si no se aclara, permite acusar a un sitio de inventar precisión que no tiene.

Cómo verificar esto sin creernos

Cada auditoría de la tabla enlaza a su PDF. El dictamen está siempre en la sección titulada «Dictamen», en las últimas páginas, y el resumen de acciones justo antes. Si encuentras que copiamos mal una cifra o un dictamen, dínoslo: lo corregimos con fecha y dejamos escrito qué decía antes.

Los informes originales viven en el sitio de la ASF. Los alojamos también aquí porque las rutas de la ASF cambian entre entregas y un enlace roto es un dato perdido.

Con qué parte de la normativa conecta


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